¿Esto es solo para niños “con problema”?
No. También es útil para niños que quieren entrenar habilidades mentales: foco, rutinas, confianza o gestión del error.
¿Se puede hacer online?
Sí. Si el niño puede mantener una sesión con atención suficiente (aunque sea con dinámicas), el formato online funciona muy bien y permite continuidad.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
No hay un número “mágico”. En algunos casos se notan cambios en pocas semanas; en otros conviene un proceso más largo (por ejemplo, perfeccionismo o miedo a fallar muy arraigado).
¿Los padres/madres participamos?
Normalmente sí, al menos al inicio y en puntos clave. Sin vuestra parte, muchas mejoras se sostienen menos.
¿A partir de qué edad puede ir un niño a un psicólogo deportivo?
Depende de su desarrollo y del motivo de consulta. En general, desde primaria se puede trabajar muy bien con herramientas adaptadas (juego, rutinas, hábitos y habilidades emocionales).
¿Qué hacer si el miedo a no obtener el resultado esperado no me deja disfrutar de mi deporte?
En ocasiones, las altas expectativas propias y de los demás generan demasiada presión y autoexigencia, lo que puede provocar ansiedad y bloqueos debido al miedo al fracaso. La psicología deportiva te ofrece herramientas para gestionar estas situaciones y mejorar tu desempeño.
¿Qué debo hacer para empezar con los servicios de psicología deportiva?
Para empezar, solo necesitas ponerte en contacto con nosotros a través del formulario de contacto y coordinaremos una primera sesión para evaluar tus necesidades y objetivos.
¿Es necesario tener algún problema específico para acudir a un psicólogo deportivo?
No, no es necesario tener un problema específico. La psicología deportiva no solo está destinada a resolver problemas, sino también a optimizar el rendimiento y el bienestar general de los atletas.
¿Cómo puedo combinar la psicología deportiva con otros métodos de entrenamiento?
Para gestionar tu tiempo de manera efectiva, puedes incorporar sesiones de psicología deportiva de 1 hora cada semana o cada dos semanas. Estas sesiones, junto con tareas de preparación diarias de alrededor de 15 minutos, son fáciles de integrar en tu rutina. Considera que este tiempo dedicado a tu bienestar mental no es significativo en comparación con los beneficios que obtendrás


